El primero de mayo para el SMSEM es la ocasión para enaltecer a los mártires de Chicago y, al unísono, reconocer a los trabajadores de la educación, como la fuerza sociocultural y económica que exige programas de basificación justos y menor carga administrativa que les permita prácticas pedagógicas dignas de las futuras generaciones de mexiquenses.
¡Unidos por el Bienestar del Magisterio Estatal!

